Tu agenda, y un lugar que no se pierde
Publicás los horarios de cada sede y tus alumnos reservan desde el navegador, sin instalar nada. Vos elegís cuánta anticipación pedís y hasta cuándo se puede cancelar. Y cuando alguien cancela sobre la hora, ese lugar no se pierde: Fibbra se lo ofrece a quien lo pueda tomar, sin abrir cupos que vos no contaste.
Dos formas de organizar la semana
No todos los negocios trabajan igual, así que cada alumno se maneja de una de dos maneras, y pueden convivir:
| Modo | Cómo funciona |
|---|---|
| Horario fijo | Viene siempre los mismos días a la misma hora. Vos se lo definís una vez y no tiene que reservar nada cada semana. |
| Reserva | Elige entre las franjas que vos le habilitaste. Ve lo que hay libre y se anota, dentro de la ventana que configures. |
Cada turno tiene un cupo —el de la sede, o el de esa franja si le pusiste otro— y la grilla se calcula con tus horarios de apertura, así que no hay que cargar los turnos uno por uno.
Feriados y vacaciones se bloquean una vez
Un bloqueo tapa el período entero e impide reservar ahí. Puede ser de una sede o de todas, y queda anotado por lo que es: vacaciones, feriado, algo personal o mantenimiento. No hay que borrar turnos a mano ni avisar uno por uno.
El lugar que se libera tarde
Es el problema que casi nadie resuelve, y conviene contarlo entero. Si pedís 12 horas de anticipación para reservar pero dejás cancelar hasta 12 horas antes, las dos ventanas coinciden. Pero apenas las movés —cancelar hasta una hora antes, reservar con un día— aparece un tramo donde alguien suelta su lugar y ya nadie puede tomarlo: el turno tiene espacio, hay gente que quiere ir, y el lugar se pierde igual.
La salida fácil sería prohibirte esa combinación. No nos parece: un estudio que deja cancelar hasta último momento está eligiendo que le avisen en vez de que no aparezcan, y obligarlo a cerrar la cancelación con un día de anticipación sólo cambia el «cancelo» por un «no vengo» — el lugar se pierde igual y encima nadie se entera.
Lo que hace Fibbra es devolver lo que se perdió, y sólo eso: cada cancelación tardía habilita exactamente una reserva tardía. Se avisa a quienes podrían tomarlo, el primero que entra se lo queda, y el que se arrepintió recupera el suyo sin quitarle el lugar a nadie. No se abren cupos nuevos, no cambia la capacidad y no aparece gente que vos no esperabas.
Quién vino y quién no
Cada reserva termina en uno de cuatro estados —reservado, asistió, no asistió o cancelado—, así que pasar lista es marcar, y al final del mes sabés quién viene de verdad. Si querés que una cancelación sobre la hora le consuma la sesión al alumno, se configura; de fábrica viene apagado.
Preguntas
- ¿Mi alumno tiene que instalar una app?
- No. Entra a su portal desde el navegador del celular, ve los horarios libres y reserva ahí mismo.
- ¿Puedo tener varias sedes?
- Sí. Cada sede tiene sus horarios, su duración de turno y su cupo, y un bloqueo puede afectar a una sola o a todas.
- ¿Con cuánta anticipación reservan y hasta cuándo pueden cancelar?
- Lo elegís vos: una anticipación mínima para reservar, un límite de cuántos días hacia adelante se abre la agenda, y un cierre de cancelación. De fábrica son 12 horas, 30 días y 12 horas.
- ¿Y si alguien viene a un horario que no está en mi grilla?
- Se le puede crear un sobreturno, suelto o repetido todas las semanas, con su propia duración. No cuenta contra las sesiones de su plan.
La agenda es una parte. También cobrás la cuota y emitís la factura desde el mismo lado.