Términos y condiciones

Estos son los términos de uso de Fibbra, la app para personal trainers y estudios de Argentina. Valen para el profesional o el estudio que abre una cuenta, para cada persona que entra con ella, y —en una sección aparte— para quien compra en una vitrina. Están escritos para que se entiendan leyéndolos una vez. Lo primero, porque nos obliga a nosotros: hoy el alta no te muestra esta página ni guarda qué versión aceptaste, así que esto vale como lo que declaramos en público que hacemos, no como algo que nos hayas firmado.

Quién presta el servicio

Fibbra es un nombre comercial. Quien contratás es la empresa de esta tabla.

Datos del prestador del servicio Fibbra
DatoCuál es
Razón social[[A COMPLETAR: razón social]]
CUIT[[A COMPLETAR: CUIT]]
Domicilio legal[[A COMPLETAR: domicilio legal]]
Data Fiscal[[A COMPLETAR: enlace al Data Fiscal de ARCA, que sale del CUIT de arriba]]
Nombre comercialFibbra
Contactosoporte@fibbra.io
Sitiohttps://fibbra.io

Mientras esas filas estén en blanco estos términos no están vigentes y no se los oponemos a nadie: quién es el proveedor es justo lo que hay que informar antes de contratar. Se publican igual, con los huecos a la vista, porque un texto que dice qué falta sirve más que ninguno, y porque un dato así se completa, no se inventa.

No hay oficina de atención al público ni teléfono: se atiende por mail, y contesta alguien del equipo que trabajó en eso.

Cómo se aceptan estos términos, y qué falta para que valgan

Los redactamos nosotros y vos no los negociás: es un contrato de adhesión. En un contrato así el que lo escribe tiene que poder probar que el otro pudo leerlo, y hoy no podemos: el alta no te muestra esta página ni guarda qué versión aceptaste. El único lugar donde está enlazada es el pie del sitio.

Mientras eso siga así, dos consecuencias que nos cobramos solos: no tratamos tu silencio como una firma, y ninguna cláusula de acá se usa para recortarte un derecho que la ley te da. Lo que falta —una línea en el alta con el enlace, y la fecha y la versión guardadas con tu cuenta— es trabajo nuestro, no tuyo. La fecha del pie de esta página es el número de versión.

Qué es Fibbra y qué no es

Es una aplicación web para organizar un negocio de entrenamiento: fichas de alumnos, agenda, rutinas, cobros, facturación y una vitrina para vender. Se usa desde el navegador y no hay app en las tiendas. Cada negocio tiene sus datos aislados del resto: los de un estudio no se cruzan con los de otro, aunque una misma persona trabaje en los dos.

Lo que Fibbra no es, dicho con todas las letras:

  • No es un asesor fiscal ni contable. Emite comprobantes con los datos que vos cargaste y con tu autorización en ARCA. Qué te corresponde declarar, en qué categoría estás y cuándo recategorizás lo decide tu contador, no la app.
  • No es una obra social, ni una prepaga, ni un seguro. No cubre ninguna prestación de salud ni ningún accidente.
  • No valida la aptitud física de nadie. El apto médico es una casilla, y la fecha que queda guardada es la del día en que el profesional la marcó —la sella la app sola, no se puede cargar la fecha del certificado—. Fibbra no ve ese certificado, no lo verifica contra nadie y no opina sobre si una persona puede entrenar.
  • No prescribe entrenamiento. Las rutinas las arma el profesional. Fibbra las guarda, las muestra y las imprime.
  • No es un banco ni una billetera. No retiene el dinero de las cuotas ni intermedia en ese pago. En la vitrina sí se queda su comisión, y cómo funciona está más abajo con todas las letras.
  • No es tu socio ni tu empleador. Es una herramienta que alquilás por mes.

Quién puede abrir una cuenta

Una persona mayor de 18 años que entrene por su cuenta, o alguien que abra la cuenta en nombre de un estudio y pueda obligarlo. Quien la abre queda como dueño: es el único que contrata un plan, se da de baja e invita al resto del equipo.

Tenés que estar habilitado para ejercer según lo que te pida tu provincia o tu municipio. Fibbra no verifica títulos, matrículas ni habilitaciones, y tener una cuenta no acredita ninguna de las tres. El dueño responde por lo que hace cada persona que invitó: el profesional, la recepción y quien administra el dinero entran con su propio usuario, y lo que hacen con esa cuenta es del negocio.

Tus alumnos son tuyos, y su responsabilidad también

Es la parte más importante de estos términos. Los datos de tus alumnos son tuyos: vos sos el responsable de esos datos y Fibbra los trata por cuenta tuya, con el único fin de prestarte el servicio. No los usamos para otra cosa, no se los mostramos a otro negocio, no se venden y no entrenan ningún modelo. El art. 25 de la Ley 25.326 prohíbe usarlos con un fin distinto al del contrato, y ese límite es el que respetamos.

En la ficha de un alumno entran condiciones médicas, notas, medidas y fotos de seguimiento. Eso son datos sensibles (Ley 25.326, arts. 2 y 7): nadie está obligado a darlos. Pedirle el consentimiento a tu alumno, poder probarlo y contarle para qué los guardás es tuyo, no nuestro; y ser responsable de una base de datos trae además una obligación que conviene que sepas: inscribirla en el registro de la Agencia de Acceso a la Información Pública (art. 21).

[[A COMPLETAR: revisión del abogado sobre si un profesional del entrenamiento puede tratar datos de salud como lo hace hoy el producto (Ley 25.326, art. 7 inc. 3 y art. 8, que reservan esos datos a establecimientos y profesionales de la salud), y qué hay que cambiar en la ficha si la respuesta es que no]]

De nuestro lado, lo que asumimos: guardar esos datos con las medidas de seguridad que la ley exige y mantener el secreto sobre ellos, también después de que te vayas (arts. 9 y 10). Y en el producto, las herramientas quedan del lado prudente:

  • Las fotos de seguimiento no salen al portal del alumno hasta que vos lo habilités, de a uno. No es para esconderle sus fotos: es para que una foto mal asignada no termine en el portal de otra persona antes de que alguien la corrija.
  • A un profesional se le puede apagar la vista de la plata del negocio.
  • Quien administra el dinero ve a quién cobrarle, pero no la ficha médica.

Lo que pasa entre vos y tu alumno —la cuota, el plan, una devolución, el entrenamiento y cualquier lesión— es entre ustedes dos. Fibbra no es parte de ese acuerdo. De lo que sí somos responsables es de los datos de tu cuenta: tu mail, tu negocio y tu abono.

Si tu alumno es menor de edad

Pasa todos los días en este rubro y el texto no puede hacer como que no. El consentimiento para cargar la ficha de un alumno menor —y en especial sus datos de salud y sus fotos de seguimiento— lo da su madre, su padre o su tutor, con el peso que va teniendo la opinión del chico según su edad y su madurez (art. 26 del Código Civil y Comercial). Poder probar ese consentimiento es del profesional, igual que con un adulto. Fibbra no pregunta la edad en el alta del alumno ni en la vitrina, así que no hay ninguna puerta automática que te cubra esto.

Tus derechos sobre tus datos, y a quién se los pedís

Sobre los datos de tu cuenta —de los que el responsable somos nosotros— podés pedir acceso, rectificación, actualización y supresión. El acceso es gratuito, se puede pedir cada seis meses y se contesta dentro de los 10 días corridos (art. 14 de la Ley 25.326); una rectificación o una supresión se hacen dentro de los 5 días hábiles (art. 16). Escribinos a soporte@fibbra.io desde el mail de tu cuenta. Si compraste en una vitrina, esos mismos derechos valen sobre lo que quedó guardado de tu compra.

Si sos alumno de un profesional que usa Fibbra, esos derechos los ejercés contra él: tu ficha es suya y nosotros la tratamos por cuenta de él. Escribinos igual si no sabés a quién pedirle, y te ayudamos a llegar al negocio que la tiene.

La Agencia de Acceso a la Información Pública, en su carácter de órgano de control de la Ley 25.326, tiene la atribución de atender las denuncias y reclamos que se interpongan con relación al incumplimiento de las normas sobre protección de datos personales. Es decir: si te parece que alguno de los dos hizo mal las cosas, el reclamo también se puede llevar ahí.

Quién más toca los datos, y dónde

Fibbra no corre sola. Esta es la lista completa de proveedores que tocan datos para que el producto funcione, y para qué. Te sirve además para cumplir lo tuyo: tus alumnos tienen derecho a saber quién guarda su ficha.

Proveedores que tratan datos por cuenta de Fibbra y para qué
ProveedorQué toca
Google Cloud RunLa API, en la región de San Pablo, Brasil.
NeonLa base de datos: todo lo que se carga en la app.
VercelEl sitio y la aplicación web.
Cloudflare R2Archivos e imágenes, incluidas las fotos de seguimiento.
Bunny StreamLos videos.
PostmarkLos mails: invitaciones, avisos y los enlaces de una compra.
EmissaLa facturación electrónica, que es quien habla con ARCA.
Mercado PagoLos pagos: el abono, las cuotas y la vitrina.

La medición del sitio es propia: una instalación nuestra de Umami, sin cookies y sin huella del navegador, con las direcciones que llevan un token o el identificador de un alumno enmascaradas antes de salir del navegador. No hay analítica de terceros metida en la app.

Casi todos esos proveedores son del exterior, así que hay datos personales que salen de la Argentina, incluidos datos de salud e imágenes. Eso la ley lo permite pero lo condiciona, y la condición hay que declararla: [[A COMPLETAR: país de alojamiento de cada proveedor y base legal de la transferencia internacional (art. 12 de la Ley 25.326): consentimiento expreso o cláusulas del modelo de la Disp. 60-E/2016]].

El abono: planes, cobro y baja

Se empieza gratis, con hasta 5 alumnos activos, sin tarjeta y sin vencimiento. Los planes pagos van por tramos de alumnos. Los precios y los topes vigentes están en precios, que se arma con la misma fuente con la que el producto cobra: no hay una lista distinta escondida acá.

Contra el tope cuentan los alumnos activos y en pausa. Los inactivos no. Llegar al tope no rompe nada de lo que ya tenías: lo único que no podés es dar de alta alumnos nuevos hasta quedar debajo.

Un plan pago se paga con débito automático autorizado en Mercado Pago, mes a mes. La autorización la das vos en Mercado Pago, con tu usuario.

Cambiar de plan no prorratea nada, y la app te lo dice antes de que confirmes: el importe nuevo rige desde el próximo débito, lo que ya pagaste con el plan anterior no se descuenta ni se acredita, y subir o bajar cambia el monto de ese mismo débito sin abrir uno segundo.

Una cosa que conviene saber antes de contratar: hoy el abono no emite comprobante fiscal. Lo que ves en la app es el detalle de lo que te cobramos, no una factura. Está anotado como deuda nuestra — [[A COMPLETAR: comprobante del abono, a definir con el contador]] — y no queremos que lo descubras cuando se lo pidas a tu contador.

Qué pasa en cada estado del abono

Los cuatro estados del abono y qué pasa con la cuenta en cada uno
EstadoQué pasa con tu cuenta
Al díaRige el tope de alumnos y la comisión de vitrina de tu plan.
En graciaUn pago que no entró no es una baja. Tenés 7 días de gracia en los que se te atiende igual, con el tope y la comisión de tu plan. Una tarjeta rechazada es un problema de la emisora y no se te corta la herramienta por eso.
VencidoPasados esos 7 días rige el límite del plan gratuito: no podés dar de alta alumnos nuevos, y la comisión de la vitrina vuelve a la del gratuito (10%). No se borra ni se esconde nada de lo que ya existía: tus alumnos, sus fichas, las rutinas y el historial siguen donde estaban.
De bajaSe corta la renovación y no hay permanencia. El período que ya pagaste sigue andando hasta que termine, y recién ahí pasás al plan gratuito. No se devuelve la parte no usada de un período que elegiste no usar. En Mercado Pago la baja no se revierte: para volver a pagar hay que autorizar un débito nuevo.

La baja se hace desde la app, sola, cuando quieras, y la hace el dueño. No hay que llamar a nadie ni pedir permiso. Queda registrada con fecha en tu cuenta; hoy no te llega un mail de confirmación, así que si necesitás constancia por escrito pedila a soporte@fibbra.io y te la mandamos.

Que no se devuelva la parte no usada no quiere decir que no devolvamos nunca: lo cobrado de más, lo cobrado dos veces y lo que Mercado Pago debite después de tu baja se te devuelve. Un débito así queda marcado como plata a devolver apenas entra, y podés reclamarlo por mail.

Qué pasa con tus datos después de la baja

Dar de baja el abono no es dar de baja el negocio. Bajás el abono y quedás en el plan gratuito, con todo adentro.

La baja de un negocio real es lógica y reversible: nadie entra, la vitrina deja de vender, los trabajos programados lo saltean y el débito del abono se corta en el acto, pero los datos quedan y se puede reactivar. Sólo un negocio marcado como de prueba se borra de verdad. Lo que tus compradores ya pagaron en la vitrina les sigue siendo accesible en «mis compras», aunque tu negocio esté dado de baja: lo que se corta es vender algo nuevo.

Esa conservación no es un hecho de la naturaleza: es una autorización que nos das para poder reactivarte, y tiene que tener un plazo. Si querés llevarte tus datos o que los borremos antes, escribinos a soporte@fibbra.io desde el mail de tu cuenta. Hay tres cosas que un borrado no puede deshacer, y conviene saberlo antes: los comprobantes que ya emitiste quedan en ARCA, tu alta de contribuyente queda en el proveedor de facturación, y la autorización que le diste a Fibbra en tu cuenta de Mercado Pago la tenés que sacar vos desde ahí. El plazo: [[A COMPLETAR: cuánto se conservan los datos después de la baja y qué se guarda por obligación legal (los comprobantes, por ejemplo). Tiene que ser compatible con el art. 25 inc. 2 de la Ley 25.326, que manda destruir los datos al terminar la prestación salvo autorización expresa para conservarlos, y toma dos años como referencia]].

La plata: las cuotas y la vitrina son dos cosas distintas

Conectás tu cuenta de Mercado Pago, con tu usuario, en el sitio de Mercado Pago. Tus credenciales se guardan cifradas y no vemos tu contraseña. A partir de ahí hay dos circuitos, y se comportan distinto:

Las cuotas de tus alumnos. Esa plata entra directo a tu cuenta. Fibbra no la retiene, no la administra y no intermedia en ese pago. De las cuotas Fibbra no descuenta nada. Mercado Pago sí cobra lo suyo según su tarifario, que lo fija Mercado Pago y no nosotros, y en la app podés elegir si esa comisión la absorbe el negocio o se le suma al alumno.

Las ventas de tu vitrina. Acá el pago se parte en el momento de cobrarlo: a vos te entra el total menos la comisión de Fibbra, y esa comisión Mercado Pago nos la acredita directo a nosotros. No pasa por tu cuenta y no te la facturamos aparte. Va de 10% en el plan gratis a 3% en el plan a medida, se calcula sobre cada venta y queda congelada en la orden: si mañana cambiás de plan, lo que ya vendiste no se recalcula.

En la vitrina, el que vende sos vos. Fibbra pone la tienda, el checkout y la entrega; el producto, el precio, la atención y las devoluciones son tuyas. Eso reparte el trabajo entre nosotros dos, pero no nos saca de la cadena frente a quien compra: quien pone la marca y cobra una comisión de una venta responde también, y no pretendemos escribir acá lo contrario.

Si comprás en una vitrina

Esta sección es para vos, que comprás una rutina, un programa o una sesión grabada. No abrís cuenta ni contratás el abono: nada del resto de esta página te obliga, y esto es lo que tenés que saber.

  • Quién te vende es el profesional, no Fibbra. El producto, lo que promete y cómo te atiende son suyos. Fibbra pone la tienda y se queda una comisión de esa venta.
  • Qué queda de vos. Tu mail, tu nombre y tu teléfono si lo dejaste. Con la compra te queda además una cuenta a tu nombre sin contraseña: no elegís ninguna ni entrás a ningún panel, existe para que tu compra aparezca sola si mañana ese profesional te da de alta como alumno. Si no la querés, escribinos a soporte@fibbra.io y la borramos.
  • Cómo volvés a lo que compraste. Con el enlace que te llega por mail al pagar, que no vence. Si lo perdés, pedís uno nuevo con tu mail desde «mis compras»: ese vive 24 horas y no lo guardamos, guardamos una huella suya que no se puede volver atrás.
  • Lo que compraste no te cambia. Una rutina se te entrega como estaba ese día: te queda igual si el profesional la edita o la borra, y si su negocio se da de baja seguís entrando a «mis compras».

Tenés 10 días corridos para arrepentirte, contados desde la compra o desde que recibiste lo comprado, lo que pase último (art. 34 de la Ley 24.240). Es sin costo y no hay que explicar por qué.

Con dos excepciones, y casi todo lo que se vende acá cae adentro de alguna. Ese derecho no alcanza al contenido digital que ya se te entregó para que lo tengas siempre —un programa, una sesión grabada o una rutina que ya abriste o descargaste (art. 1116 inc. b del Código Civil y Comercial)— ni a lo que se hizo especialmente para vos y con los datos que vos cargaste, que es el caso de una rutina personalizada (inc. a del mismo artículo). No es letra chica nuestra: es la regla para lo que no se puede devolver porque ya lo tenés, y para lo que no le sirve a nadie más porque se armó a tu medida. En la práctica: una compra entregada es final. Mientras no se te haya entregado, el derecho corre entero.

Si encargaste una rutina personalizada, hay algo más que conviene que sepas. El profesional te dice al comprar en cuántos días te la entrega, y ese plazo arranca cuando vos terminás de cargar tus datos, no cuando pagás: si tardás tres días en subir las fotos, esos tres días no se le descuentan a él. Hasta que la entrega, lo que hay es un encargo pendiente y no una compra entregada — o sea que hasta ese momento el derecho a arrepentirte sigue corriendo entero.

Lo que esa excepción no tapa. Si el profesional no te entrega lo que compraste, o te entrega algo distinto de lo que decía la publicación, eso no es arrepentirse: es que no cumplió, y lo reclamás igual —contra él y contra nosotros—, con excepción o sin ella. Para eso escribinos a soporte@fibbra.io, que es también por donde se ejerce el arrepentimiento cuando corresponde: no hay todavía un botón que lo haga solo, y es una deuda nuestra, no un criterio. En cualquiera de los dos casos la comisión que nos quedamos de esa venta te la devolvemos nosotros, y el precio te lo devuelve el profesional desde su cuenta de Mercado Pago.

Si algo sale mal con lo que compraste, el reclamo lo podés hacer contra el profesional y también contra Fibbra: la ley de defensa del consumidor hace responder a toda la cadena, y nosotros estamos en ella. Entre nosotros dos nos arreglamos después. También podés reclamar en Defensa del Consumidor.

Facturación

Fibbra emite Factura C o B en ARCA por cuenta tuya, con tu CUIT, tu razón social y tu condición frente al IVA, y con la autorización que vos diste en ARCA con tu Clave Fiscal. El comprobante es tuyo y lo emitís vos: nosotros somos el medio técnico.

La responsabilidad fiscal es enteramente tuya: qué declarás, en qué categoría estás, qué comprobante corresponde y qué hacés con una nota de crédito. Si cargás mal un dato, ese dato sale impreso en el comprobante. Fibbra no actúa como agente de retención ni de percepción de ningún impuesto.

Lo que sí hacemos es negarnos: si el comprobante no tendría validez fiscal, Fibbra no lo emite y te dice qué falta. Un papel que parece una factura y no lo es es peor que no poder emitir, y el que se lo da al alumno sos vos. La emisión funciona desde el plan gratuito, porque depende de tu condición fiscal y no de lo que pagues de abono.

De quién es cada cosa

Tuyo: las rutinas que armás, tus ejercicios, los textos y las fotos que publicás en la vitrina, y los datos de tus alumnos. Todo eso sigue siendo tuyo mientras usás Fibbra y después de irte. Lo único que necesitamos es el permiso técnico para alojarlo, procesarlo y mostrarlo donde vos pediste: el portal de tu alumno, tu vitrina, el PDF de la rutina. Nada más. No lo publicamos por afuera, no lo vendemos y no lo usamos para entrenar modelos.

Nuestro: el software, la marca Fibbra, el diseño de la app y lo que viene cargado de fábrica. Podés usarlo mientras tengas cuenta. No podés revenderlo, copiarlo, alquilarlo ni hacer una versión propia con él.

Si Fibbra se vende o se fusiona, el servicio y estos términos pueden pasar a quien la compre, con las mismas obligaciones sobre tus datos y los de tus alumnos. Te lo avisamos por mail antes de que pase, y si no estás de acuerdo te podés dar de baja y llevarte tus datos sin ningún costo.

Qué no se puede hacer con Fibbra

  • Cargar datos de una persona sin su consentimiento —o el de su representante legal, si es menor—, y menos los de salud.
  • Subir contenido que no es tuyo o que no tenés derecho a vender.
  • Usar la vitrina para vender algo que no sea tu trabajo como profesional.
  • Intentar ver los datos de otro negocio, o entrar con la cuenta de otra persona.
  • Automatizar la app para sacar datos en masa, o revenderla como si fuera tuya.
  • Emitir comprobantes que no correspondan, o usar el CUIT de otro.

Cuándo damos de baja un negocio

Podemos dar de baja un negocio cuando hay un incumplimiento grave de lo de arriba, un uso que pone en riesgo los datos de otras personas, o cuando lo ordena una autoridad competente. Es la misma baja lógica de siempre: nadie entra y la vitrina deja de vender, pero los datos no se borran y la baja se puede deshacer. Queda registrado quién la hizo, cuándo y por qué, y ese motivo te lo damos si lo pedís.

Lo que no es causa de baja: deberle plata a Fibbra. Un abono impago se resuelve con el límite del plan gratuito, no cortándote la herramienta con la que atendés a tus alumnos.

Qué no prometemos, y qué no se puede limitar

No prometemos que la app no se caiga nunca, y no hay un acuerdo de nivel de servicio publicado. Fibbra se apoya en los proveedores de la tabla de más arriba, que no manejamos. Si ARCA no contesta o Mercado Pago se demora, eso no lo decidimos nosotros — lo que sí hacemos es no esconderlo: la app te dice qué pasó en vez de fallar en silencio. Tampoco prometemos un plazo de recuperación ante una caída grande, y por eso conviene que bajes tus datos de vez en cuando: la exportación está en la app y es tuya cuando quieras.

Respondemos por lo que hacemos mal nosotros. No respondemos por lo que le indicás a tu alumno, por una lesión, por cómo termine tu relación con él, por lo que declares ante ARCA ni por lo que Mercado Pago decida con tu cuenta. [[A COMPLETAR: si se fija un tope de responsabilidad para la relación con un profesional o un estudio —lo habitual es lo abonado en los últimos 12 meses—, con la salvedad del dolo y sin tocar nada de lo que sigue]]

Y ahora lo que esta página no puede limitar aunque quiera, dicho primero en castellano: te tenemos que dar información cierta y detallada, tratarte con dignidad, prestar el servicio en las condiciones en que te lo ofrecimos y responder por el daño que cause. Nada de lo escrito arriba recorta eso. Una cláusula que lo intente no vale: se tiene por no escrita, y no hace falta que nadie la pelee.

Las citas, juntas y para quien las necesite. Si una relación queda alcanzada por la Ley 24.240 de Defensa del Consumidor: deber de información (art. 4), deber de seguridad (art. 5), trato digno (art. 8 bis), garantía del servicio prestado (arts. 19 y 23), responsabilidad solidaria de toda la cadena por el daño (art. 40) y cláusulas abusivas que se tienen por no escritas (art. 37). Y aunque no lo esté: estos términos son igual un contrato de adhesión, y el art. 988 del Código Civil y Comercial tiene por no escritas las cláusulas que desnaturalizan nuestras obligaciones, las que te recortan derechos o amplían los nuestros, y las sorpresivas. Como los redactamos nosotros, lo que sea ambiguo se interpreta en contra nuestra (arts. 984 a 989).

El botón de arrepentimiento

Son dos situaciones distintas y se contestan distinto.

Tu abono. Nuestra posición es que no aplica: contratás Fibbra como herramienta de trabajo y la incorporás a tu actividad profesional, así que no sos un destinatario final en los términos de la Ley 24.240, y ni el arrepentimiento del art. 34 ni el botón que exige la Resolución 424/2020 alcanzan a esa contratación. Por eso no vas a encontrar un botón de arrepentimiento para el abono. Lo que hay, y en la práctica sirve más: el plan gratuito no pide tarjeta, así que podés usar Fibbra entera sin contratar nada, y un plan pago se da de baja desde la app en cualquier momento, sin permanencia. [[A COMPLETAR: confirmación del abogado sobre el criterio B2B, y qué pasa con un profesional monotributista que contrata a título personal]]

Que esta página sostenga ese criterio no cancela la ley: si tu caso igual queda alcanzado por la Ley 24.240, el derecho existe y lo podés ejercer escribiéndonos.

Lo que se vende en una vitrina. Acá sí hay un consumidor y el derecho existe sin discusión: 10 días corridos, sin costo y sin explicaciones. Cómo se ejerce hoy está escrito arriba, en «si comprás en una vitrina»: el profesional devuelve el precio y nosotros devolvemos nuestra comisión. Que todavía no exista un botón que lo resuelva solo es una deuda del producto, con fecha y no con excusa. Si el que vende sos vos, ese deber también es tuyo y conviene que lo tengas escrito en tu vitrina.

Cambios en estos términos

Los podemos cambiar. Cuando cambie algo que te afecte de verdad —el precio, la comisión, qué incluye tu plan o cómo tratamos los datos— te avisamos por mail a la dirección de tu cuenta, con al menos [[A COMPLETAR: días de aviso previo]] días de anticipación, y actualizamos la fecha del pie de esta página diciendo qué cambió. Una fecha que se mueve sola con cada despliegue no le sirve a nadie, así que sólo se toca cuando hay un cambio real.

Hasta que ese plazo se cumpla, el cambio no rige para vos: el precio nuevo no toca un período ya pagado, y antes de que entre en vigencia podés darte de baja sin costo ni penalidad. Seguir usando la app no es lo que te obliga, es el aviso previo con la puerta de salida abierta.

Ley aplicable y jurisdicción

Se aplican las leyes de la República Argentina. Si hay que ir a juicio por algo que no se pudo resolver escribiéndonos, se va a los tribunales de [[A COMPLETAR: jurisdicción y tribunales competentes. Lo que se complete tiene que estar redactado sin perjuicio del art. 36 de la Ley 24.240 y del art. 1109 del Código Civil y Comercial, que anulan la prórroga de jurisdicción frente a un consumidor]].

Con una aclaración que no es negociable: si una relación queda alcanzada por la Ley 24.240, el consumidor puede reclamar en el juzgado de su propio domicilio, y esa regla es de orden público. En un contrato a distancia como éste, además, el art. 1109 del Código Civil y Comercial declara nula cualquier cláusula que se la quiera sacar. Ninguna línea de esta página puede hacerlo.

Cómo contactarnos

A soporte@fibbra.io, desde el mail de tu cuenta —o desde el que usaste para comprar, si comprás en una vitrina—. Sirve para todo: una duda de estos términos, llevarte tus datos, pedir que los borremos, arrepentirte de una compra o un reclamo. Qué guardamos, quién lo ve y dónde está alojado te lo cuenta seguridad y datos, y lo que cuesta cada plan está en precios.

Preguntas

¿Fibbra se queda con la plata de las cuotas de mis alumnos?
No. Conectás tu propia cuenta de Mercado Pago y el pago del alumno entra ahí directo: de las cuotas Fibbra no descuenta nada. Distinto es la vitrina: ahí el pago se parte en el momento de cobrarlo y la comisión de Fibbra entra directo a la cuenta de Fibbra, sin pasar por la tuya.
¿Puedo darme de baja cuando quiera?
Sí, desde la app y sin permanencia. Se corta la renovación, seguís usando el plan hasta que termine el período que ya pagaste, y después quedás en el gratuito. Dos avisos: en Mercado Pago la baja no se revierte —para volver hay que autorizar un débito nuevo— y la parte no usada de un período ya cobrado no se devuelve. Lo que sí se devuelve es un débito que entre después de la baja.
¿Qué pasa si me rechazan la tarjeta del abono?
No es una baja. Tenés 7 días de gracia en los que se te atiende igual. Recién después rige el límite del plan gratuito, y aun así no se borra ni se esconde nada de lo que ya tenías.
¿Los datos de mis alumnos son míos?
Sí. Vos sos el responsable de esos datos y Fibbra los trata por cuenta tuya, sólo para prestarte el servicio. No se usan para otra cosa, no se venden, no se cruzan con los de otro negocio y no entrenan ningún modelo. Pedirle el consentimiento a tu alumno, en cambio, es tuyo.
Compré una rutina en una vitrina. ¿Me queda una cuenta en Fibbra?
Sí, aunque no elegiste contraseña ni entrás a ningún panel: con la compra queda una cuenta a tu nombre con tu mail, para que tu compra aparezca sola si mañana ese profesional te da de alta como alumno. Si no la querés, escribinos a soporte@fibbra.io y la borramos.
¿Hay botón de arrepentimiento?
Para el abono no, porque lo contratás como herramienta de trabajo y sostenemos que esa relación no es de consumo. Para lo que alguien compra en una vitrina el derecho existe —10 días corridos— y todavía no hay un botón que lo resuelva solo: mientras tanto se pide por mail. El profesional devuelve el precio desde su cuenta de Mercado Pago y Fibbra devuelve su comisión.

Qué datos guardamos, quién responde por los de tus alumnos y cómo los sacás está en la política de privacidad.

Los campos marcados entre corchetes dobles están sin completar a propósito: son datos que todavía no existen declarados en ningún lado y los tiene que completar un abogado antes de que este texto se considere vigente. Preferimos publicarlos a la vista antes que inventarlos.

Actualizado el 15/09/2026: se publicó la primera versión de estos términos, con los datos del prestador, la jurisdicción y la conservación de datos pendientes de completar